Algunas personas refieren hormigueo, ardor o dolor inexplicable en un brazo, hombro o pierna antes de sufrir un ictus. Si bien estos síntomas pueden tener muchas causas, los cambios neurológicos persistentes o repentinos requieren una evaluación médica inmediata.
8. Breves episodios de confusión
La confusión repentina, los lapsos de memoria, la dificultad para concentrarse o los problemas para seguir instrucciones sencillas pueden reflejar alteraciones temporales en la función cerebral y deben ser evaluados por un profesional de la salud.