Si de repente tienes dificultades para encontrar las palabras, arrastras las palabras al hablar o te cuesta entender las conversaciones, es posible que tu cerebro no esté recibiendo suficiente flujo sanguíneo. Aunque el problema se resuelva rápidamente, no debes demorar la atención médica.

3. Mareos frecuentes o pérdida del equilibrio
Los episodios repetidos de mareo, la dificultad para caminar o la pérdida inexplicable de coordinación podrían indicar una reducción del suministro de sangre a las partes del cerebro responsables del equilibrio y el movimiento.